April 15th, 2008 by Destartalado
Atención todos, he sido iluminado por las grandes ideas que han tenido los guardianes del futuro ejpañol. Me ha parecido excelente la creación de un ministerio, nada menos, tan fantástico y glamuroso como el de la IGUALDAD.
La igualdad dicen, de las mujeres, por eso han puesto al mando a una mujer claro, que es lo más igual que hay. Para combatir las desigualdad no hay como poner a dedo a gente en cargos cuyo principal mérito es ser hembras, cosa que como todo el mundo sabe, requiere de un continuo esfuerzo desde que naces para conseguirlo. Al contrario que ser hombre, que como también es sabido, es un regalo divino que te cae del cielo por tu cara bonita (debe ser lo que los católicos llaman el pecado original).
A mi, desde mi ignorancia, siempre me ha parecido que combatir una desigualdad con otra igual de funesta pero de sentido contrario no podía ser una solución demasiado buena para nada. De la misma forma que tampoco me sugiere demasiadas alegrías el invocar una CONSECUENCIA a fuerza de golpes sin MODIFICAR ninguna de las causas que la impiden. ¡SED IGUALES COJONES!, pero a la fuerza, nada de meritos, nada de permitir que cada uno desarrolle su propio camino, iguales queráis o no.
¡Es que yo quiero estar en casa y que trabaje mi marido!, dicen algunas ingenuas. ¡TE JODES!, que has de ser igual. Lo de casa lo hace tu marido y tu a trabajar a la calle, os guste o no, que hay que ser iguales.
¡Es que a mi me gusta llevar la casa y que trabaje mi mujer!, dicen algunos ignorates. ¡PERO PEDAZO DE CABRÓN! ¡COMO TE ATREVES A APROVECHARTE DE ESA FORMA DE TU POBRE ESPOSA!, le dirán a gritos desde el ministerio de la igualdad. DESDE QUE ESTOY EN ESTE DESPACHO SUPER IGUAL FORRADO EN MARMOL IGUAL NI MIS IGUALES COMPAÑERAS NI YO HABÍAMOS VISTO UN EJEMPLO DE CABRONAZO DESIGUAL TAN GRANDE COMO EL TUYO, seguirán a voz en grito animadas por ser tan iguales.
Seguro que todos os habías preguntado que carajo se puede hacer en un lugar llamado ministerio de la igualdad. Pues ya lo sabéis, cobrar comisiones, recibir subvenciones, y fomentar la igualdad más uniforme que pueda caber en la cabeza de alguien de la raza igual.
En fin, como habéis visto me encanta la idea por lo que voy a sugerir algunos ministerios que también pueden ser igual de guays:
Ministerio de la sobriedad: de ministro hay que poner a un exalcohólico, si es exalcohólica mejor, porque así podrá entrar en el ministerio de la igualdad y establacer fuertes lazos de colaboración. Su objetivo principal será que todos comprendamos y colaboremos con las personas que estuvieron alguna vez enganchados a la bebida.
Ministerio de la altitud: los jugadores de baloncesto están discriminados por culpa de su excesiva longitud corporal lo que provoca no pocas frustraciones y lamentos varios. Hay que cambiar esta situación totalmente insostenible que estamos en el siglo XXI. Como ministro hay que poner al tipo más alto que podamos encontrar. Sólo hay un fallo, que es probable que sea hombre porque suelen ser más altos que las mujeres, pero seguro que desde el ministerio de la igualdad serán capaces de encontrar una solución aceptable.
Ministerio de los rayos uva: los ricachones que se pasan el año en los solariums son objeto de burla y escarnio por parte del resto del mundo que sufren de envidia galopante. Necesitamos de un buen puñado de personas inteligentes que a golpes de presupuestos del estado planeen como cambiar esta dramática situación. En este caso el ministro no puede ser otro que Zaplana, como afectado directo por la causa que además tiene experiencia en estas cosas y un rostro de cemento armado ideal para sostener este tipo de entramados imposibles con esa eterna sonrisa de cartón piedra que tanto ha entrenado.
Y el Ministerio de los superdotados: las personas con un coeficiente intelectual superior a 150 sufren de graves problemas sociales, se aburren en las clases, son rechazados por el resto de infantes, no tienen con quien mantener una conversación de su nivel. Se requiere una intervención inmediata a nivel ministerial para paliar esta situación. El ministro tiene que ser una mujer (ya que el hombre es más fuerte físicamente pero la mujer más inteligente como sin duda probarán en el otro ministerio) y con un vestuario moderno y atrevido, para ser aceptada a pesar de su superioridad intelectual entre el populacho.
Yo que soy hombre no puedo aspirar a que me den un ministerio a cambio de estas magníficas ideas pero las regalo a la causa que sin duda es el mejor regalo que puedo recibir.